La parte técnica y catastral de tu operación, resuelta
Cada inmueble mal descrito en el Catastro es sobrecoste fiscal recurrente; cada licencia mal planteada, meses de retraso. Ponemos un arquitecto técnico colegiado en el circuito de tus operaciones, con plazos y presupuesto cerrados.
Antes de comprar: due diligence técnica
Antes de cerrar la operación, verificamos lo que después sale caro: coincidencia Catastro-Registro-realidad (superficies, linderos, uso), cargas urbanísticas, estado de licencias y cédulas, valor de referencia e impacto fiscal de la transmisión (ITP/AJD, IIVTNU futuro). Un informe previo de pocos días puede cambiar el precio de la operación o evitar una mala.
Durante: licencias y trámites sin cuellos de botella
- Licencias de obra mayor y menor, comunicaciones previas y declaraciones responsables: elegimos el régimen correcto para no esperar una licencia cuando basta una comunicación.
- Licencias de actividad y primera ocupación, con seguimiento activo del expediente ante el Ayuntamiento.
- Certificados en volumen: energéticos y cédulas para promociones y carteras, con precios por lote y una sola coordinación de visitas.
- Regularizaciones catastrales de obra nueva, divisiones horizontales y cambios de uso, para que el Catastro refleje la realidad desde el primer día.
Después: la cartera al día y pagando lo justo
El IBI de una cartera se revisa una vez y se ahorra cada año: auditoría de valores catastrales, subsanación de errores de superficie y uso, bonificaciones no pedidas y devolución de ingresos indebidos hasta 4 años atrás. En muchas carteras, el primer año el ahorro paga el trabajo.
Cuéntanos tu caso
Miramos tu documentación y te decimos si hay recorrido antes de empezar nada. Respuesta en menos de 24 horas laborables.
Si tienes una notificación del Ayuntamiento o del Catastro, el plazo para recurrir suele ser de un mes. No lo dejes.